Saltar al contenido

Mi historia empieza como la tuya

Yo soy Enrique García, nacido en España, con una educación que me han brindado mis padres y unos objetivos que me he propuesto yo mismo. Durante mis años anteriores he cumplido con todos los objetivos que nos marca la sociedad, he terminado mis estudios, he sido Erasmus, he tenido mis trabajos, temporales e indefinidos, por el camino he aprendido varios idiomas, así como varias profesiones, me he comprado coches y he vivido tanto de alquiler como propietario de una vivienda con mi hipoteca, como mucha gente vaya. 

Ahora bien, hay algo con lo que siempre me han identificado, y es que nunca sigo al rebaño, siempre me ha gustado marcarme mis caminos, mis objetivos y aprender a mi manera.

Y esa es la historia que vengo a contarte aquí. Si bien habrás leído que he cumplido con mis objetivos y con los heredados por la sociedad, hay algo de lo que me olvidé durante aquellos años y aquellos meses… ahorrar… como a mucha gente vaya. 

Pero me olvidé de ahorrar

Le podemos echar culpa a la sociedad, a los salarios bajos, a lo cara que es la vida, pero lo que no puedo hacer es tirar todos los balones fuera. Aunque haya factores que nos influencien a las personas a tomar decisiones económicas equivocadas, no nos engañemos, el primer culpable de estar en una situación complicada era yo mismo, como mucha gente vaya. 

Y así es, el día que entendí que estaba en esa situación concreta porque yo había querido, comprendí inmediatamente que yo tenía también el poder para salir de ella.

Pero deja que te cuente como lo resolví un poco más adelante, hay más historia que contar. 

Y es que esa situación complicada no eran aparentemente grandes problemas, comprarme mi primer coche financiado, irme de vacaciones sin un presupuesto de gastos, irme a vivir de alquiler antes de hora… como mucha gente vaya. El problema fue, no ahorrar y que por el camino, no quedara nada. Y no es que no ahorrara, porque cada mes lo empezaba con la voluntad de apartar una cantidad que había elegido yo mismo.

Por culpa de los imprevistos

Pero como a mucha gente, se me desbarataban los planes el mes que venía un gasto imprevisto y tocaba tirar de los ahorros. El seguro del coche en febrero, unas vacaciones en agosto, salir a comer o de fiesta sin comprobar primero si ese mes me lo podía permitir… ¿Te va sonando?

Te he dicho antes que el primer culpable era yo, pero voy a decir dos cosas a mi favor, aunque he gastado sin controlar, a todo el mundo le pagaba cuando correspondía. La otra cosa que voy a decir a mi favor, es, que exceptuando lo típico que nos cuentan “ahorra”, “guarda para un futuro”, “no gastes más de lo que tienes”, nadie nunca me había dicho exactamente como tenía que estructurar mis presupuestos, sea para ahorrar o para gastar.

Vuelve a leer esto último y fíjate bien en lo que digo, es decir, que como viví, como gasté y como creía que invertía, era la mejor manera en la que lo sabía hacer, porque nadie me había dicho que tenía que tener un plan.

Y no tener un plan

Después de pagar a todo el mundo, el último en mi lista de prioridades, era yo mismo, la consecuencia era, no ahorrar. Y con no ahorrar, todos los problemas añadidos, agobios, dudas, empezar el mes sabiendo que no vas a llegar a final de mes, cancelar planes con los amigos que me hubiera gustado vivir… ¿Te va sonando?

Estaba cansado de vivir así, porque vivía improvisando, apagando fuegos conforme salían los imprevistos, porque carecía de un plan y de las herramientas para hacer frente a estas situaciones. 

Pero eh, no todo dura para siempre, ni siquiera lo malo 😉

Y recuerdo el día en el que empezó a cambiar todo, estaba en Alemania de vacaciones, como mochilero, viaje low cost por bandera consecuencia de mi escasez de ahorro. No recuerdo el lugar exacto pero sí que vi a un chico en Youtube, que vivía independizado… y tenía una estrategia para ahorrar.

Hablaba de como separaba el dinero, de los presupuestos, de apuntar gastos, de una Excel, recuerdo empezar a tomar nota. En consecuencia el algoritmo de YouTube es sabio y me volvieron a aparecer vídeos que consumía hace tiempo, de un ruso loco llamado Dimitri Uralov, sin saber que más adelante sería mi maestro. Hablaba de la relación con el dinero, de estar en paz una vez que la gente contaba el dinero en efectivo, y sabía perfectamente cuando entraba, cuanto gastaba y cuanto se quedaba. Estaba alucinando, mi idea de volver de vacaciones y poner en orden mi vida financiera me apremiaba.

Así que volví, dejé el alquiler que tenía, cambié mi coche habitual por uno que gastaba la mitad en consumo, apunté todos mis gastos, empecé a ahorrar preventivamente para ellos y empecé a decir que no a ciertos planes que proponían los amigos, en vez de decir a todo que sí.

Lo verdaderamente increíble fue recuperar una Excel arcaica que había creado allá por el 2019 y ampliarla con lo aprendido. Le faltaban categorías, me faltaba educación financiera a mi, y como te dije un plan, así que una vez fui nutriendo mi conocimiento en finanzas personales y educación financiera, no solo empecé a ahorrar de nuevo, sino que empecé a pagar más deprisa mis deudas con el banco. Tenía un presupuesto para salir a disfrutar con los amigos, no me agobiaba echar combustible a mi coche… podía volver a respirar

Así que creé mi propio método

Mientras escribo estas líneas, te puedo decir que una deuda de 4 años la he pagado en dos años y 11 meses, que una deuda a devolver en un año la voy a pagar en 9, y que la hipoteca de mi casa está prevista pagarla en dos años en vez de en 10. Todo esto sin milagros, sin hacer la danza de la lluvia, sin comer sopa con huevo duro todos los meses y sin tener tres empleos, solamente teniendo un plan, trabajando duro, viviendo por debajo de mis posibilidades, desarrollando un método y aplicándolo a mis finanzas personales.

Querido lector, vuelvo a respirar y me vuelvo a sentir dueño de mi vida, con el control de mis finanzas y con una seguridad renovada en mí mismo.

Y ahora me dedico a enseñar a las personas como cambiar su vida 😉

Y casualidades de la vida, acabé en una formación brutal de alguien que he mencionado más arriba, sí, Dimitri. Recuerdo apuntarme a su master para convertirme en Coach Financiero. Recuerdo el día que hablamos por teléfono, le transmití mis ganas por comunicar y formar al mundo con lo aprendido más sus enseñanzas, le comenté como había solucionado (con mi método) mi vida financiera cogiendo apuntes de todo su contenido gratuito, dos más dos sumaron cuatro.

puedo decirte contento, feliz, que a día de hoy soy Coach financiero y acompaño a las personas a dejar de vivir al día, recuperar el control de su vida, comenzando a ahorrar y siendo libres de deudas. Todo esto con mi asesoría y aplicando el método que llevo desarrollando más de un año, te dije al principio que siempre me he caracterizado por hacer las cosas de forma distinta y aplicaremos todo aquello que no nos han contado nunca, porque recuerda, el problema lo tienes, cuando tienes y no retienes 😉

¿Hablamos? 🙂 

Habla conmigo, gratis

Has leído bien, 

Si te sientes identificado con algo (o todo) de lo que he dicho aquí, por favor, ponte en contacto conmigo con la información que puedes encontrar debajo de este párrafo y reserva una sesión gratuita para estudiar tu situación 🙂

Contacto

Si hay algo en ti que te dice, es momento de cambiar algo, aprovecha y habla conmigo gratis 😉
¿Hablamos? Escanea el código qr y escríbeme a través de Telegram